lunes 12 de septiembre de 2011

Actitud

  Comenzar septiembre con fuerza, después de las vacaciones estivales, es cuestión de actitud. Tenía ganas de que llegase septiembre, para retomar y comenzar viejos y nuevos proyectos y ver qué me depara el nuevo curso. Por ahora tengo mucho previsto por hacer, pero poco tiempo recorrido para saber en qué acabará.

  Como adelanté en el anterior post, uno de mis grandes proyectos de futuro es la realización del Doctorado. Para ello, primero he de terminar el Máster Universitario que estoy realizando, y que actualmente estoy a falta de entregar el Trabajo Final. He de entregarlo y, posteriormente, defenderlo públicamente ante un tribunal de tres doctores.

  La semana pasada acudí a mi directora del trabajo, con la satisfacción del trabajo bien hecho durante el verano. Ella, contenta por el trabajo y el esfuerzo mostrados a la hora de la realización. Sin embargo, aún quedan muchas cosas por hacer. Con una parte del trabajo estudiada palabra por palabra, los detalles a modificar son muchos. La experiencia que un buen director o directora puede aportarte en la realización de este tipo de trabajos es incalculable y hay que seguir, en la medida de lo posible, sus directrices y consejos.

  Yo, mientras tanto, muy atareado con todas estas modificaciones de última hora, pero contento por el ritmo de trabajo y por la mejora sustancial que, poco a poco, encuentro en el mismo.

  Cuando termine el trabajo, y esté depositado para su defensa, hablaré del objeto del mismo. Cuando hablo de ello, suelo ser objeto de miradas extrañas, no entendiendo qué puede haber de interesante o de complicado para un estudio de investigación en profundidad. Sin embargo, sí que lo hay, sorprendería saber cuántas cosas que creemos insignificantes tienen un rico mundo a su alrededor...

  Y vosotros, ¿cómo habéis comenzado septiembre? Fuerza, actitud y ganas. Si comenzamos de otra manera, pronto estaremos rendidos.

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