Hay momentos en los que nuestra vida se llena de incertidumbre, situaciones en las que hemos de escoger uno de los tantos caminos que se nos presentan. Parecen ser pequeños gestos, una simple elección, pero hay elecciones que marcan un antes y un después.
En coyunturas como la presentada, a veces nos dejamos arrastrar, tal vez por comodidad, por facilidad o por no tener claro qué queremos, dejando así que otros nos guíen y tomen esas decisiones, correctas o incorrectas, que deberíamos tomar nosotros, sin darnos cuenta que somos nosotros los que tenemos que acertar o errar, es nuestra responsabilidad, y ese miedo a equivocarnos hace que no queramos tomar nosotros esa decisión, en ocasiones difícil y arriesgada, que es de nuestra.
Consideramos el error un fracaso, el no tomar la decisión correcta como un fallo grave que no nos podemos permitir. En esta sociedad que busca la perfección no podemos permitirnos mostrarnos imperfectos equivocándonos en nuestra elección. Y nada más lejos de la realidad. Se buscan humanos 'perfectos', y no hay nada más humano que errar ('errare humanun est'). A veces escoger el camino equivocado nos ayuda a redefinir nuestra ruta para dar con aquello que queremos hacer, que queremos ser, donde queremos llegar, y la equivocación se convierte en acierto, tardío, pero acierto.
Somos poderosos, tenemos una fuerza que nadie nos puede negar, y es la que nos hace ser quienes somos. Todos tenemos un pasado y un presente que no podemos (ni debemos) cambiar y un futuro por definir. Quién has sido y quién eres debes tenerlo presente. Quién quieres ser hay que tenerlo en mente, y actuar en consecuencia, lucha por ello, no dejes que otros lo hagan por ti ni te empequeñezcas ante la decisión, acierta, equivócate, pero hazlo, sin miedo y con decisión.
Hay una frase de la película Coach Carter [Thomas Carter, 2005] que me encanta y me llena de fuerza cada vez que la leo y la escucho: 'Nuestro mayor miedo no es que no encajemos, nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada, es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que mas nos asusta. Enpequeñecerse no ayuda al mundo, no hay nada inteligente en encogerse para que otros no se sientan inseguros a tu alrededor. Todos deberíamos brillar como hacen los niños, no es cosa de unos pocos, sino de todos, y al dejar brillar nuestra propia luz inconcientemente damos permiso a otros para hacer lo mismo. Al liberarnos de nuestro propio miedo, nuestra presencia libera automáticamente a otros'.
Y tú, ¿quién has sido, quién eres y quién quieres ser?
No podias haberlo descrito mejor. Estoy reflexionando sobre estas mismas cosas desde hace una temporada y es bastante dificil decidirme hacia donde quiero orientar mi camino, mi vida: ¿qué quiero ser?
ResponderSuprimirCuando parece que he tomado por fin una decisión, en el último momento, se suceden una serie de circunstancias que hacen plantearme volver a cambiarla.
Sin embargo, cada vez estoy más convencida de que las decisiones nunca son incorrectas, porque si miras hacia el pasado, son los errores, los fracasos y las malas rachas, los que sacan lo mejor de nosotros. Si todas las decisiones fueran perfectas y salieran como esperamos todo seria fácil y la vida sería aburrida.
Además, siempre podremos cambiar nuestro camino, si no nos agrada la decisión que un dia tomamos. Precisamente ayer, vi un video que me hizo pensar (más aún) sobre estas cosas, que está ligado a la forma de ver la vida. A mi me enganchó, asi que si tienes tiempo, te lo recomiendo: http://www.youtube.com/watch?v=FKIkjJOI6Ww&feature=share
¿Crees que hay que ser racional al tomar las decisiones o dejarse llevar por aquello que sentimos?
Cristina Ledesma
Hace poco más de un año, justo a la vuelta de Montpellier (precisamente por esto me volví prematuramente de allí) hice un curso sobre acceso al mercado de trabajo que impartía un 'coach emocional', estilo Emilio Duró. Nunca había oído hablar de eso, hasta ese momento. Desde entonces intento leer cosas de ese estilo, me ayudó y me gustó bastante, cambió mi forma de pensar y mi forma de ver las cosas... Veré el vídeo de Emilió Duró hoy mismo, veo que es amplio, es mejor verlo relajado y sin prisas, vale la pena escucharlo todo...
ResponderSuprimirRespecto a tu pregunta, pienso que no hay que tomar las cosas a la ligera, no hay que tomar decisiones precipidamente. Si nos paramos y escuchamos lo que sentimos, seremos capaces de razonar las formas posibles para conseguirlo. Ambas formas no son excluyentes, deben ser complementarias, dejarse guiar nada más que por una de ellas puede ser peligroso. Y siempre, como has dicho, estamos a tiempo de cambiar las cosas, y más ahora, que somos jóvenes aún. Nunca el tiempo es perdido. Nunca una experiencia es en balde...