- ¿A estas alturas? ¿Tú no has querido siempre estudiar pa' abogado?
- No, siempre he querido estudiar Derecho, y es lo que he hecho, y ahora quiero ser doctor.
- ¿Pero por qué? ¿Qué relación puede tener un médico con un abogado?
- Primero, y te vuelvo a repetir, no soy abogado, soy Licenciado en Derecho. Segundo, no quiero ser médico, quiero ser doctor, doctor en Derecho...
Y es que la figura del doctor, fuera del entorno universitario, se asocia automáticamente al médico. Según el propio Ministerio de Educación, doctor es el máximo grado que se puede adquirir, según la RAE doctor es la "`persona que ha recibido el último y preeminente
grado académico que confiere una universidad u otro establecimiento
autorizado para ello". Un doctor tiene el máximo rango académico que se puede otorgar, dejando aparte los rangos administrativos.
¿Y por qué ser doctor? Ser doctor significa o debería significar, además de lo mencionado, poseer un grado de especialización en una materia concreta, debiendo ser un especialista en ese ámbito, al menos incipientemente, empapándose de los conocimientos existentes hasta ese momento y aportando su granito de arena a la comunidad científica.
Y escribo esta entrada precisamente hoy después de los diversos quebraderos de cabeza que me da mi Universidad respecto al doctorado. Con las últimas regulaciones de los estudios de doctorado, parece ser que no todos los que deberían están enterados de las últimas noticias. Pertenezco a la primera promoción de Máster Universitario de mi facultad, por lo que aún no tienen claro cuáles son los pasos a seguir para los estudios de doctorado.
Hasta ahora, para realizar el doctorado, se debía realizar el corresponidente periodo de formación, es decir, un programa de doctorado, obtener el DEA (Diploma de Estudios Avanzados) y posteriormente inscribirse en el periodo de investigación, momento de la realización de la tesis. Actualmente, con la nueva regulación, los programas de doctorado pueden (y deberán) suplirse por Máster Universitario, con una realización de Trabajo Final de investigación, que tendrá que defenderse oralmente, en acto público, ante un tribunal compuesto por tres doctores. A partir de entonces, podrá solicitarse la inscripción en el periodo de investigación, con el visto bueno, obviamente, del tutor y del departamento.
Como se puede observar, es un camino largo y arduo. Según las indicaciones de la oficina de Doctorado de mi Universidad, el tiempo medio de realización de una tesis doctoral es de 3-4 años, sin contar con la realización del Máster Universitario o el Programa de Doctorado.
Para hacer un buen doctorado hay que tener claro qué quieres hacer, en qué lo quieres hacer, que te guste mucho la materia y tener un buen tutor. Vas a pasar mucho tiempo con el tema, vas a leer mucho sobre el mismo y si no te gusta desde un principio, puedes pasarlo mal durante los próximos años. Además, según el testimonio de muchos doctores, el tema de tu tesis "te persigue" de por vida, para algo estás especializado en ello.
Las salidas de los doctorados es, quizá, incierta. La primera salida que puede venir a la mente es la Universidad. Para acceder a puestos docentes no hace falta ser doctor, pero para empezar a tener cierta relevancia, estabilidad y subir puestos es necesario ser doctor. Fuera del mundo universitario, al menos en el mundo del Derecho, quizá esté infravalorado la realización de un doctorado, pudiendo salir de la Universidad, si únicamente te has dedicado al estudio del doctorado, y siguiendo la media aproximada de todos los estudios a realizar, con 27-28 años, en el mejor de los casos, y sin experiencia laboral extrauniversitaria.
Después de todo esto, ¿merece la pena hacer un doctorado?
Mamá, quiero ser doctor...
Lo deseas con todas tus fuerzas? Adelante. si algo he aprendido este año, es que somos jóvenes, y la juventud viene y se va, sin embargoe el mundo laboral va a estar ahí siempre. Así que... Al lío!
ResponderSuprimirY el mundo laboral cada vez es más complicado y requiere mayor especialización. Nunca el tiempo es perdido si le has puesto empeño, ganas y esfuerzo. Todo vale la pena y hay que hacer que la valga.
ResponderSuprimir